Psicoterapia, tu ayuda psicológica

Psicoterapia, un nuevo amanecer.
Psicoterapia, un nuevo amanecer.
Se define psicoterapia como el proceso al que un paciente se somete con la intención de modificar sus pensamientos, percepciones, hábitos, reacciones o conductas. Cuando tenemos un comportamiento que no nos agrada, un pensamiento que nos asalta, un comportamiento habitual que sabemos que es nocivo para nosotros y/o para los que nos rodean, o una percepción de la realidad que sabemos que es distorsionada; cuando nos sentimos incapaces de realizar algo que deberíamos poder hacer, cuando queremos superar sentimientos negativos que nos incapacitan, como el miedo, la timidez o las fobias, en definitiva cuando queremos modificar algo en nuestra mente con el fin de mejorar nuestra vida o cuando sentimos que necesitamos ayuda psicológica; en todos esos casos la psicoterapia es el proceso que puede ayudarnos.

En esas condiciones, muchos pacientes definen la psicoterapia como un nuevo amanecer. Efectivamente, la psicoterapia puede ser el factor desencadenante que dé un giro definitivo a nuestras vidas, que se convierta en punto de inflexión de nuestra existencias, que sin duda va a marcar un antes y un después, porque la vida va a ser mejor siempre después de la psicoterapia, porque las carencias y defectos que nos incapacitan van a desaparecer gracias a este proceso terapéutico, porque la psicoterapia puede ser el inicio de otros muchos cambios a mejor en nuestras vidas.

Por todo ello, debemos tomarnos en serio y con decisión la psicoterapia. En este artículo a continuación vamos a entrar en los detalles de la misma para conseguir el máximo aprovechamiento de las sesiones.

Psicoterapia: detalles a tener en cuenta


Psicoterapia y la actitud del paciente
La actitud del paciente es clave para la psicoterapia
Para empezar debemos estar decididos a cambiar, a eliminar lo que no nos gusta, a corregir aquello que no funciona bien en nosotros. Para afrontar un proceso terapéutico con garantías de éxito es necesario que estemos decididos a ello, que tengamos ese afán por mejorar, que sintamos que nuestra vida podría ser mejor y estemos dispuestos a hacer aquello que sea necesario para conseguir ese objetivo. La actitud y la determinación van a ser claves en este proceso.

Todos hemos visto casos de personas que han acudido a la psicoterapia obligados por familiares, desganados, sin creer en el sistema, más por no oír a los demás que por convencimiento propio. Incluso a estas personas en algunos casos el psicólogo es capaz de motivarles y conseguir que cambien su actitud, pero en otros casos la psicoterapia fracasa con este tipo de personas. ¿Por qué? Porque en la psicoterapia el paciente es también agente, es defcir, es la propia persona la que tiene que avanzar, con la ayuda y guía del terapeuta, pero es la persona la que hace los progresos. Por eso es imprescindible tener voluntad y decisión de cambiar, de mejorar (muchos dicen de "curarse", aunque en pureza esto no sea una cura, pero es muy gráfico). La actitud y la determinación van a ser capitales para lograr los objetivos de la psicoterapia.

Otro factor muy importante a tener en cuenta es el psicólogo elegido, como es nuestra relación con él, el clima de complicidad, entendimiento y colaboración que se genere. El psicoterapeuta que presta la ayuda psicológica es un profesional que necesita un completo entendimiento con su paciente para poder desarrollar su trabajo y conseguir que la terapia sea efectiva. No basta diagnósticar el problema y prescribir una solución (como en muchos campos de la medicina) sino que es necesario trabajar codo con codo con el paciente para que éste vaya realizando los progresos deseados. El entendimiento con el psicólogo va a ser clave para el perfecto funcionamiento de la terapia.

El entorno de la psicoterapia
El entorno ayuda a la psicoterapia
Un tercer aspecto a contemplar a la hora de la psicoterapia es el de el entorno. Debemos sentirnos cómodos, relajados, sin estrés ni prisas. La psicoterapia debe ser asimilada e interiorizada por el paciente, debe ir haciendo sus propios descubrimientos e ir interiorizámdolos, grabándolos en su interior. Para ello, es muy necesario que nada en el entorno le perturbe ni le haga sentirse incómodo. Más bien al contrario, la idea es que el entorno propicie esa comodidad y tranquilidad necesaria para que el paciente pueda interiorizar, escucharse a sí mismo y progresar llevando la psicoterapia a buen puerto.

Con todos esos aspectos controlados ya estaremos en condiciones de comenzar la terapia psicológica con garantías. Y ahí es donde intervienen la técnica, conocimientos y experiencia del psicólogo; quien va a a dirigir la psicoterapia (ya sea del tipo cognitivo conductual, de inspiración psicoanalística, de orientación humanística, o de cualquier otro campo de la psicología) consiguiendo guiarnos por el camino de la mejora y el autoaprendizaje.

La psicoterapia será por lo tanto el proceso que logrará la modicación de nuestros comportamientos, pensamientos y percepciones, basándonos en el autoaprendizqaje, interiorización y convencimiento y todo ello siguiendo las directrices de nuestro terapeuta.

Por todo ello consideramos muy importante el acudir al especialista cuando creemos que necesitamos ayuda para sentirnos bien. No dudes en solicitar cita con tu psicólogo si crees que lo necesitas. Si no conoces ninguno, pídenos que te pongamos en contacto con alguno.


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