Psicoanálisis y Psicoanalistas

El psicoanálisis es una de las corrientes más extendidas dentro de la psicología; y el psicoanalista, como profesional que administra el psicoanálisis, es uno de los psicoterapeutas más demandados a lo largo del tiempo.




Origen del Psicoanálisis

Freud padre del Psicoanálisis
La corriente psicoanalista fue fundada por Sigmund Freud (1856 - 1939), tomando su nombre formal a partir de 1896; tras lo cual sus seguidores (Jung, Adler, Erikson y Klein, entre otros muchos) e incluso sus predecesores ampliaron sus ideas llegando hasta lo que a fecha de hoy conocemos en cuanto a la terapia psicoanalítica. En la actualidad estas ideas, complementadas con las de otras corrientes de la psicología como la cognitivo conductual, se han convertido en fundamentales para los servicios psiquiátricos y psicológicos de todo el mundo. Pero, ¿cómo funciona el psicoanálisis? ¿Cuáles son los métodos que usan los psicoanalistas?

El trabajo del psicoanalista es el de rastrear problemas reprimidos del pasado. Para entender esto, deberíamos en primer lugar definir qué es la represión. Podríamos decir que es la fuerza interior que empuja hacia abajo de las ideas no deseadas que subyacen en el inconsciente y que presionan por mantenerlas allí. Este es un importantísimo mecanismo de defensa (más adelante los veremos todos) que bloquea los recuerdos que nos son desagradables, aquellas cosas que en nuestro fuero interno tratamos de olvidar, aquello que en el pasado nos hizo daño o los pensamientos que nos causan repulsa.

Podríamos hacer el paralelismo de que nuestro inconsciente se convierte en una especie viejo armario desordenado, donde se amontonan recuerdos y pensamientos no deseados, y que permanecen encerrados bajo llave en el interior de tan tenebroso armario, y que tanto daño nos hace mientras lo alberguemos en nuestro interior.

Pues entonces el psicoanálisis consiste precisamente en limpiar ese desorden interior, en encontrar la llave del armario y sacar ordenadamente todo el desorden que se encuentra amontonado en sus adentros. Es decir, el psicoanálisis horada en nuestro subsconciente haciendo aflorar uno a uno esos pensamientos y recuerdos, sacándolos a flote, a la superficie.

Hay que destacar que en psicoanálisis es el propio paciente quien va profundizando más y más en su propio inconsciente; el psicoanalista se convierte en un mero facilitador que ayuda a traer estos recuerdos a la consciencia de forma ordenada. Este apoyo ayuda mucho al paciente a enfrentarse a lo que le está ocasionando el daño mental y permite que pueda tratar con ello de una forma eficaz . Mediante el uso de razón, y dándose cuenta de la verdadera naturaleza del problema, puede ir poco a poco resolviendo la primitiva manifestación física del trastorno.


Hay que significar que la teoría psicoanalítica desarrolla múltiples teorías interrelacionadas como una manera de describir todas las conductas humanas. Describirlas todas sería sin duda un esfuerzo titánico que daría para una obra entera y no para un simple artículo. No obstante, podemos ver las principales ideas de esta teoría freudiana, que podríamos resumir dividiéndolas en 4 aspectos fundamentales. Veamos a continuación cada una de ellas:


1. División de la mente según el nivel de conciencia: Mente consciente, preconsciente e inconsciente


    Partes de la mente
  • Mente consciente: es nuestra conciencia despierta. Es aquella que día a día nos hace darnos cuenta de las cosas.
  • Mente preconsciente: representa el vínculo entre el consciente y el inconsciente, dando pistas o trazas de los pensamientos y acciones. Por ejemplo, este tipo de mente actúa cuando recordamos un sueño o cuando se da el efecto "déja vu"
  •  Inconsciente: representa el lugar de los deseos secretos, el cual es totalmente oculto y se convierte en un escondite de los mismos, de manera que tales pensamientos quedan ocultos de nuestra atención y conocimiento. Es una puerta cerrada a la conciencia, muy necesaria ya que es clave para nuestra supervivencia y parte fundamental que nos ayuda a seguir con nuestras vidas.

2. Areas de la personalidad en el Psicoanálisis: Ello, Yo y Superyó


La personalidad humana se divide en tres componentes según la teoría del psiconálisis:

  • El Ello: es el centro director de nuestro placer. Es la parte de la mente que nos hace egoístas y que nos exige una gratificación inmediata. Es el centro rector de nuestros instintos primarios. El ello es la parte dominante en los bebés, ya que ellos básicamente funcionan con estímulos y respuesta inmediata a esos estímulos.

  • El Yo: es el centro director de la percepción de la realidad. Está en conflicto permanente con el Ello y el Superyo, porque el Yo actúa como mediador entre ambos, teniendo como principal cometido el contacto con la realidad presente, el análisis de las situaciones pasadas,  la planificación para el futuro. Generalmente el Yo se desarrolla alrededor de la edad de los 2 años, y es cuando empezamos a tener consciencia del pasado y el futuro (no tratándose de un estímulo inmediato como el Ello)

  • El Superyó: es el centro director de los valores aprendidos. El supperyo está netamente influido por nuestros padres, nuestras circunstancias, y por la educación recibida, y actúa como supervisor de nuestro comportamiento adecuando nuestros instintos (Ello) y nuestra planificación (Yo) a los principios y valores aprendidos. Trata de ser empático, moral y altruista.
Las tres áreas de la personalidad deben mantenerse en equilibrio en un individuo sano. La relación entre las áreas de la personalidad emanan de la identificación inconsciente los deseos del Ello, que ansía satisfacción inmediata y tiene que ser controlada conscientemente por el Yo y este a su vez siguiendo las directrices del Superyó. Son estas dimensiones que nos hacen más civilizado.

3. Los mecanismos de defensa en el Psicoanálisis


Mecanismos de defensa segun el psicoanalisisSon formas de protegernos de los pensamientos y recuerdos almacenados en el inconsciente, que nos ayudan a evitarlos, sustituirlos o emularlos sin ser consciente de ellos. Permiten corregir desequilibrios entre las tres áreas de la personalidad (Ello, Yo y Superyó) y mantienen la estabilidad de la mente.

Los seis mecanismos de defensa que definen los psicoanalistas son:  represión, regresión, desplazamiento, sublimación, negación y proyección.

  • Represión: Ya ha sido mencionado al inicio del artículo, vimos que se trata de evitar que los pensamientos y recuerdos almacenados en el inconsciente afloren y seamos conscientes de ellos. Son pensamientos que permanecen ocultos, reprimidos, pero quie se encuentran en el interior de nosotros.
  • Regresión: implica volver a una etapa anterior de nuestra vida para darnos comodidad o confort. Por ejemplo, gestos como chupar el pulgar, o repetir hábitos que en nuestra infancia que encontramos placenteros.
  • Desplazamiento: es una sustitución del hecho o persona que nos causa sufrimiento por otro. Por ejemplo cuando nos enojamos con nuestra mascota (que realmente no nos ha hecho nada pero pagamos con ella el enojo que realmente traíamos oculto por ejemplo por el desprecio sufrido de otra persona)
  • Sublimación: es una forma particular de desplazamiento que se da cuando desviamos la energía hacia otras actividades como una manera de evitar algo que no queremos o no podemos hacer. Por ejemplo, ir al gimnasio cuando estás enojado como una liberación al estrés sufrido en ejemplo anterior.

  • Negación: se da cuando se produce la NO aceptación de una situación o de un hecho. Este mecanismo de defensa nos ayuda a evitar la verdad porque es demasiado doloroso para nosotros ser conscientes de la realidad.

  • Proyección: se da cuando se identifican en los demás las características, rasgos o acciones que realmente están  inherentes dentro de nosotros. Es decir, se está proyectando la verdad de uno mismo hacia otros.

Con el tiempo se han descubierto muchos más mecanismos de defensa: racionalización (dar argumentos para autoconvencerse de algo), identificación o intrayección (adoptar como propias las conductas de alguien a quien consideramos ideal), formación reactiva (realizar conductas contrarias a un deseo reprimido), aislamiento (mantener consciente ciertos hechos aislados de los sentimientos que nos provocaron, que se aislan en el insconciente, para poder recordar el hecho sin sufrir el dolor del sentimiento), o condensación (reunir en un solo pensamiento varios hechos, recuerdos o sentimientos diferentes sin relación)

Según Freud, el uso excesivo del mecanismo de defensa puede conducir a la fijación, que es no evolucionar como individuo quedándose en una de las etapas del desarrollo.


4. El desarrollo psicosexual según Freud

Freud y su maestro, padre del psicoanalisisEl desarrollo psicosexual es un pilar central dentro de las teorías que a partir de Freud manejan los psicoanalistas. Gran parte de las ideas de Freud estaban basadas en el sexo como un deseo instintivo de base. Hay un concepto funadamental, la líbido, que podríamos definir como una poderosa energía innata que motiva al ser humano y permite la supervivencia de la especie, siendo el sexo en una manifestación física de esta energía para la perdurabilidad. Algunas personas tienen una líbido más desarrollada que otras; y además ésta depende de otros factores, como pueden ser la personalidad y la actividad. Pero también el desarrollo psicosexual influye en la personalidad de las personas, especialmente cuando se produce una fijación en alguna de las etapas.

Las etapas del desarrollo psicosexual se definen de la siguiente manera:

  • Etapa Oral (0-2 años): es la etapa en la que se inicia el desarrollo de la personalidad. Está dominada por el instinto de amamantamiento que ayuda a desarrollar una personalidad optimista y con confianza. La falta de lactancia materna o el destete precoz puede provocar una fijación en esta etapa lo que tiene un efecto marcado sobre la creación de la desconfianza, el cinismo y la agresión.
  • Etapa Anal (2-3 años): aumenta el desarrollo de la personalidad. Comienza la independencia del niño que deja de sentirse una misma cosa con la madre y empieza a tener conciencia de sí mismo como ser independiente. Esta época está marcada por el descubrimiento del aparato digestivo y el entrenamiento en el control de los esfínteres, el cual va a tener un efecto directo sobre el desarrollo de la personalidad. Un exceso de rigor, por ejemplo, obligando a la evacuación, puede conducir la fijación en esta etapa llevándonos a la mezquindad y los problemas de carácter que la sabiduría popular, al igual que el psicoanálisis, también suele asociar a la retención anal.
  • Etapa Fálica (3-6 años): etapa de la sexualidad en la que aparece la envidia del pene y el Complejo de Edipo (en los chicos) y el Complejo de Electra (en las chicas) Freud sugirió que todos los muchachos inconscientemente pasan por una secuencia de etapas:
    Desarrollan un fuerte deseo de la madre
    Adquieren conciencia del vínculo entre los padres como dormir juntos
    Experimentan celos hacia el padre, llegando al punto de odiarlo
    Desarrollan miedo hacia el padre en sus sentimientos y deseos de aprendizaje
    Sufren temor al castigo (que el inconsciente identifica con la castración)

  • Etapa Latente (6-11 años): la energía sexual está presente durante este tiempo de exploración. Esta energía es dirigida hacia las búsquedas intelectuales y sociales. Es importante en lo social, en la comunicación y en el desarrollo de la confianza en uno mismo.
  • Etapa Genital (11 años en adelante): etapa adolescente donde se desarrolla la curiosidad por el sexo opuesto. Si ha habido desarrollo normal, sin fijaciones ni desviaciones, el niño debe estar confiado y cariñoso, y usará la energía de su libido para explorar todas las áreas de la vida.
Esta es la teoría de aquellas en las que se sustenta el psicoanálisis que más fuertes criticas ha recibido. La idea del sexo como fundamento de los comportamientos, ha sido muy discutida, empezando por los científicos de su tiempo. En el siguiente vídeo podemos ver una escena de la película que en el año 1962 el cineasta John Huston realizó sobre la vida del psicólogo austríaco, "Freud, pasión secreta", en la que podemos ver al mismo Freud explicando su teoría y la reacción de sus colegas ante ello:


Aún hoy, más de un siglo después de su fundación no hay consenso en la comunidad científica sobre la base sexual del psicoanálisis.

Beneficios del psicoanálisis

Aún así, lo cierto es que los psicoanalistas llevan todo ese tiempo ayudando a las personas a conocerse y liberarse de sus traumas ocultos, lo que resuelve muchos de los trastornos que sufren en el presente. Su gran punto fuerte es la capacidad para ayudar a las personas a conocerse, a explorar y descubrir los traumas que les dañan, y así empezar una nueva vida sin traumas.

En la actualidad la mayoría de los psicólogos, incluso los no psicoanalistas, toman buena parte de las ideas y métodos del psicoanálisis, que usan para descubrir y tomar consciencia del origen del trastorno; y en muchos casos complementan la terapia con técnicas e ideas de otras corrientes (como la cognitivo conductual) para agilizar la recuperación del paciente.

Por lo tanto, no dudes en acudir al psicoanalista para ayudarte a descubrir, sacar y deshacerte de tus traumas del pasado y recuperarte de muchos de los trastornos del presente.

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